Actividad No. 2 EL PROBLEMA DE LA TIERRA EN VIRTUD DE LAS REFORMAS NEOLIBERALES Y DE LA
GLOBALIZACIÓN
Cuestionario
1.Explica algunos efectosde la llegada del neoliberalismo y de la globalización en el campo
2.¿Por qué en Colombia el problema de redistribución
de la tierra y de la reforma agraria en nunca ha podido ser resuelta? Proponga
alternativas de solución (Ver video, comentar en el blog)
3.¿Por qué la apertura económica, las
privatizaciones y la reforma del Estado a profundizado las desigualdades
sociales?
Una segunda respuesta sobre cómo la globalización y el neoliberalismo,
con el subsecuente cambio en el modelo productivo y de desarrollo del país,
pudieron haber redinamizado al conflicto armado interno en Colombia, puede
sustraerse de una manera más indirecta que causal.
Si bien no es posible verificar de manera causal si la llegada del neoliberalismo y de la globalización,
con el consecuente agravamiento de las condiciones estructurales que ya
existían previamente en el campo, condujeron a un crecimiento de los grupos
armados y por esta vía a la prolongación y profundización del conflicto, sí
podría inferirse, al menos de manera analítica, que las dificultades sociales y
económicas, exacerbadas por los efectos del nuevo modelo económico de apertura,
propiciaron un contexto en el cual las condiciones de pobreza y desempleo en
los territorios rurales pudieron constituirse en motivaciones suficientes para
que la mano de obra campesina flotante optara por integrarse a las filas de
combatientes de los actores armados o por ser parte de los sistemas productivos
de carácter ilegal.
En primer lugar, la dinámica del conflicto armado, que históricamente y
aún hoy es representativa del escenario rural, podía estar mayormente
relacionada con las condiciones
estructurales y el grave desequilibrio que ha presentado el país entre las
ciudades y el campo. Lo anterior implica recordar que el problema de la redistribución de la tierra y de la reforma
agraria en Colombia nunca ha podido ser resuelta, al punto en que el
coeficiente de Gini de concentración de la tierra se ha mantenido de manera
alarmante en alrededor del 0.75 para todo el territorio nacional.
Concentración de tierras - Programa La Llave
En segundo lugar, si observamos el panorama histórico de las zonas
rurales del país, podemos encontrar que las actividades socioeconómicas en el
campo han sufrido un declive importante desde la llegada de la apertura
económica. A principios de los años setenta, casi la mitad de la población vivía
en el campo, la agricultura representaba algo más de 20% del PIB total, las
exportaciones de origen agropecuario constituían 75% de las exportaciones del
país, y un solo producto agrícola, el café, desempeñaba un papel determinante
en el comportamiento macroeconómico de la nación.En las siguientes décadas, como resultado del
acelerado y traumático proceso de transformación del sector productivo del
país, la agricultura comenzó a presentar un descenso sin precedentes, al punto
en que hacia el año 2009 la actividad agropecuaria representaba tan sólo 10%
del PIB total del país. El grafico No. 3 a continuación nos puede dar una idea más
amplia de esta evolución,
Se podría inferir de lo anterior, que así como el mantenimiento de un estricto compromiso con la apertura
económica, las privatizaciones y la reforma del Estado, prolongaron y
profundizaron las disparidades socioeconómicas entre los distintos grupos
sociales al interior del país, dichas reformas profundizaron también las
disparidades entre las unidades territoriales, a saber, la ciudad y el campo.
Este desequilibrio se masificó claramente con la desagrarización y el empobrecimiento de las zonas rurales productivas,
a tal punto que, según comenta Robledo, la entrada masiva de toda clase de
productos importados devastó a la agricultura colombiana, haciendo que entre
1992 y 1999 los cultivos transitorios disminuyeran en 800 mil hectáreas y que
la participación del agro en el Producto Interno Bruto se redujera en casi
cuatro puntos.
Si a esto se suma que el cambio de orientación del sector productivo
hacia la minería y otros recursos naturales rentables para la economía global
han privilegiado un modelo de producción
que se caracteriza por ser intensivo en extracción
y en adaptación tecnológica pero limitado en el uso de mano de obra, se
puede inferir que la situación económica, las condiciones de desempleo y la
ausencia de beneficios sociales en el campo disminuyeron de manera efectiva la
capacidad de sus pobladores para sostenerse dentro de los límites de la
economía legal.
En este sentido, en Colombia se puede observar claramente que, tanto en
términos espaciales como temporales, vienen a coincidir en la década de los
noventa la situación del estancamiento del empleo en el campo, el exceso de
oferta de mano de obra rural y el declive de los cultivos agrícolas
tradicionales, con el crecimiento de los grupos armados y de los cultivos
ilícitos en el país. Como argumenta Alejandro Reyes Posada, La expansión de cultivos de coca y amapola
coincidió con un largo periodo de abandono de las economías campesinas y de la
quiebra de muchos productores por la apertura
de las importaciones subsidiadas del resto del mundo, sumada a la revaluación de la moneda y a la crisis de precios del café, desde
comienzos de los noventa.
Se puede concluir entonces a partir de la discusión anterior, que a
pesar de las dificultades para establecer una relación causal entre la crisis
producida en el campo colombiano como resultado de la apertura neoliberal y el
crecimiento de la economía ilícita de los actores armados, al menos
analíticamente se puede establecer una correlación lógica que continúa
vinculando la situación estructural de las zonas rurales con la prolongación
del conflicto como parte de sus condiciones objetivas.
La hipótesis sobre el papel que ha desempeñado una mano de obra flotante
y empobrecida de campesinos y pobladores rurales, como base social de los grupos
armados y como mano de obra disponible para la economía de la droga no debe
ser, por tanto, descartada, pues si bien no puede considerarse como la única
razón de la agudización del conflicto en los últimos años, sí se constituye en
una más de las condiciones que el contexto de la globalización ha contribuido a
profundizar.
Completa el siguiente cuadro sobre las tendencias
políticas que se opusieron a la restauración monárquica
Tendencia
Liberal democrática
Radical democrática
Socialista
Inspirada en
Jacobinismo extremo
Conformada por
Alta burguesía
Modelo político
República
Tipo de sufragio
Universal masculino
Plantea
el contexto histórico político de la Revoluciones liberales
¿Cuáles son las ideas del
liberalismo y el nacionalismo
¿Cómo se clasifican las
revoluciones y su inspiración política en el siglo XIX?
Dentro del ciclo revolucionario:
¿en qué consistió la primavera de los pueblos?
de acuerdo con el video: plantea la relación entre las ideas de Karl Marx y la primavera de los pueblos? expresa tu opinión sobre la vigencia de las ideas de Marx.
Las medidas restauradoras fueron
inútiles para frenar los cambios políticos, económicos y sociales surgidos de
las revoluciones francesas e industrial. Además, los diferentes sectores no
estaban dispuestos a renunciar a sus derechos políticos, por lo que se
agruparon en tres grandes tendencias:
·La
liberal demócrata. Inspirada en la Revolución francesa de 1789 y 1791,
representaba los intereses de la alta burguesía. Buscaba el establecimiento de
una monarquía constitucional con voto censitario.
·La
radical democrática. Fundamentada en la Revolución francesa de 1792,
representaba los intereses de la pequeña burguesía, los intelectuales y los
dueños de fábricas y talleres. Su modelo político era la república con sufragio
universal masculino.
·La
socialista. Inspirada en el jacobinismo extremo, representaba los
intereses de la naciente clase obrera. Su modelo político era la república con
sufragio universal masculino.
Estas tendencias y actores
políticos, tendrían gran protagonismo en las revoluciones liberales de la
segunda mitad del siglo XIX: la de 1830 y la de 1848.
La revolución de 1830
El ciclo revolucionario de 1830
inició en Francia, cuando el rey Carlos
X, que había sucedido a su hermano Luis
XVIII, optó por la restauración de la monarquía absolutista. Para ello,
expidió una serie de leyes que abarcaban la disolución de la Cámara baja, el
cambio del sistema de sufragio, que excluía a la burguesía y la supresión de la
libertad de prensa. Entre el 26 y 29 de julio de 1830, los estudiantes, obreros
y otros sectores populares levantaron barricadas en las calles de París y se
enfrentaron al ejército. El 29 de julio, Carlos X abdicó al trono y fue
sucedido por Luis Felipe de Orleans. El nuevo rey, con el apoyo de la alta
burguesía, excluyó de todas las decisiones políticas a los sectores populares
que luchaban en las calles. El nuevo gobierno estableció una monarquía parlamentaria, en la cual los miembros de la alta
burguesía obtuvieron los puestos estatales de la nobleza, además de grandes
prerrogativas que les permitió incrementar sus riquezas. Mientras tanto, los
sectores populares fueron reprimidos cada vez que se quejaron de sus malas
condiciones de vida.
La expansión de la revolución por Europa
La revolución de julio de 1830 se
extendió por varios lugares de Europa, como Bélgica, los principados alemanes,
Polonia e Italia.
■ Bélgica.
En agosto de 1830, estalló en Bruselas un movimiento nacionalista que exigía la independencia de Bélgica
de Holanda. Respaldado por Inglaterra y Francia, el movimiento estableció una
monarquía constitucional dirigida por el príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo y
elaboró una constitución caracterizada por su liberalismo moderado.
■ Principados alemanes. La revolución ocasionó el derrocamiento de varios reyes en los principados
de Alemania Central, al tiempo que se instauraron en ellos constituciones
liberales con división de poderes.
■ Polonia. En noviembre de 1830, los oficiales del ejército y nacionalistas polacos se sublevaron contra el
poder de los rusos. Si embargo, este movimiento fracasó por la falta de la
ayuda esperada de potencias como Francia y fue reprimido por los rusos.
■ Italia. Levantamientos de tipo liberal se llevaron a cabo en
Parma, Módena y Romaña, pero fueron oprimidos por las tropas austriacas. La
revolución de 1830 dividió a Europa en dos bandos: un sector de gobiernos
liberales, compuesto por Francia, Inglaterra y Bélgica; y un sector autoritario
y reaccionario, conformado por Austria, Prusia y Rusia. Además, la revolución
retomó un concepto que estaría presente en todo el siglo XIX: el Nacionalismo.
El Nacionalismo
Este concepto es complejo, pero se
podría definir como la ideología que atribuye una identidad propia a un
territorio y a sus pobladores. Este término, que surgió de la Revolución
francesa de 1792, se basa en el principio de “frontera natural” de la nación,
que es el espacio donde debía ser ejercida la “soberanía del pueblo”. Para
1830, la conciencia nacional renació entre los pueblos ocupados por potencias
europeas, enfrentándolas con poco éxito. El Nacionalismo tuvo dos tendencias:
■Acción revolucionaria internacional. Se
fundamentaba en la construcción de
una gran hermandad internacional con la contribución de todas las naciones. Su principal exponente fue
Giuseppe Mazzini, que lideró entre 1830 y 1840 los movimientos nacionalistas de
la Joven Italia y la Joven Europa.
■Nacionalismo antiliberal.
Se caracterizaba por dar importancia a aspectos como los límites históricos,
las tradiciones folklóricas,
lingüísticas, políticas y religiosas. Esta fue la base del nacionalismo
alemán, cuyos cimientos se atribuyen a Johann Gottfried von Herder y a Johann
Gottlieb Fichte.
La revolución de 1848
El descontento que surgió por
parte de los sectores excluidos, después de la revolución de 1830, creó las
condiciones para un nuevo ciclo revolucionario en el primer semestre de 1848.
Los levantamientos propiciaron importantes cambios democráticos como la
organización política del proletariado y la generalización del derecho al voto.
Causas de la revolución
Estas se pueden agrupar en
políticas y sociales
■ Políticas.
La revolución de 1830 había dejado un liberalismo moderado, en el que la
participación de amplias capas sociales era inexistente y se reservaba solo a
la alta burguesía y la antigua aristocracia. Por ello, la pequeña burguesía y
los sectores populares exigieron ser tenidos en cuenta. Además, pidieron la
abolición del sufragio censatario para que fuera remplazado por el sufragio
universal. Finalmente, proclamaron el establecimiento de la República, acorde a
sus pretensiones democráticas.
■ Sociales. Las reivindicaciones sociales eran muy
diferentes en ambos sectores de Europa. En Europa oriental y central, donde el
sistema de explotación feudal continuaba vigente, los grupos revolucionarios
pedían su abolición. Mientras que en Europa Occidental, que era más
industrializada y con una creciente masa de trabajadores, se exigían mejoras
sociales y protección estatal.
Francia y la Revolución
Para 1848, la oleada
revolucionaria comenzó nuevamente en Francia. La pequeña burguesía, las
clases populares, los republicanos y los nacientes socialistas se unieron
para exigir la ampliación del sufragio universal y mayores libertades
políticas. El 23 de febrero, la negativa del gobierno de permitir la
celebración de un banquete entre los miembros de la oposición, desató
enfrentamientos callejeros con el ejército del rey. Ante la presión popular,
Luis Felipe abdicó al trono y fue remplazado por un gobierno transitorio. En
abril, se dio inicio a la Segunda
República y se presentó una división entre dos bandos políticos: el
primero, conformado por toda la burguesía y los conservadores, que tenían temor de las masas obreras y querían
mantener sus privilegios; y el segundo, conformado por obreros y socialistas,
que se oponían a las aspiraciones de los primeros. Finalmente, fue elegido
presidente el candidato conservador Luis
Napoleón Bonaparte, sobrino de Napoleón Bonaparte, y se acallaron las
reivindicaciones de los obreros.
La Revolución de 1848 en Europa o la “Primavera de los pueblos”
MARX: El MANIFIESTO COMUNISTA y las REVOLUCIONES de 1848
Desde Francia, la revolución se
expandió por algunos Estados europeos, afectando principalmente al Imperio
austriaco, a la Confederación alemana e Italia.
■ Imperio austriaco. Como Austria era un imperio que agrupaba a
diferentes pueblos y culturas, las ambiciones nacionalistas de estos
constituían un peligro similar a las exigencias de libertades políticas. Desde
principios de marzo, en Budapest y Praga se exigió la autonomía y el final del
feudalismo, y en Viena, se pidió la renuncia de Metternich y la reunión de una
Asamblea Constituyente. El emperador, Fernando
I accedió a todas estas peticiones con tal de mantener la integridad
territorial de su imperio. Posteriormente, con el apoyo del ejército y
aprovechando las diferencias entre grupos nacionalistas, aplacó cualquier
intento de autonomía e independencia.
■ Confederación
alemana. Los sucesos de París
agitaron a los sectores campesinos y obreros de los Estados de Baden, Hannover
y Sajonia, que buscaban el fi n del feudalismo y el establecimiento del
sufragio universal. En marzo, la represión violenta de una manifestación en
Berlín, obligó al rey de Prusia Federico
Guillermo IV a conceder la elaboración de una nueva Constitución, la
libertad de prensa y reunión. En mayo de 1848, delegados de todos los estados
alemanes, se reunieron en Frankfurt y elaboraron una constitución que defendía
la unidad alemana bajo una monarquía constitucional, que fue ofrecida al rey de
Prusia. Sin embargo, este no aceptó y disolvió la asamblea.
■ Italia. En la península itálica,
la Revolución reunió las pretensiones liberales y un fuerte nacionalismo.
Aprovechando los sucesos de Viena, en marzo de 1848 se realizó un levantamiento nacional en Milán y Venecia contra los austriacos. Sin embargo, este
movimiento fue derrotado por las tropas del emperador Federico I.
Balance de las revoluciones
Las revoluciones liberales
abrieron una nueva etapa de cambios políticos: En primer lugar, la organización
territorial cambió, pues se iniciaron los procesos de unificación nacional en
Italia y Alemania. En segundo lugar, se presentó un lento proceso de avance de
la democracia política, en la que confluyeron dos fuerzas: el derecho al voto y
el inicio de una organización política propia de la clase obrera.
1.Explica
el contexto histórico político de las luchas, conquistas y protagonistas de las
organizaciones obreras en la primera mitad del siglo XX
2.¿Por
qué durante los gobiernos conservadores, las huelgas de los trabajadores fueron
duramente reprimidas y sus peticiones, poco escuchadas? Explica como ejemplo la
masacre de las bananeras
3.¿Por
qué el conflicto agrario: la violencia entre terratenientes se convirtieron en
una de las causas que engendraron el período de la Violencia.
4.Consulta
sobre la vida de María Cano y su ideario político
5. De acuerdo con el discurso de Jorge Eliecer Gaitan, ¿Por qué el problema de la tierra sigue en el centro del conflicto colombiano y no se resuelve definitivamente? Responde y comenta en el blog
Las transformaciones económicas de
la primera mitad del siglo XX produjeron otro cambio en la sociedad colombiana:
la aparición del obrero urbano y rural. Este nuevo actor social, poco a poco
empezó a organizarse y a participar en la política del país.
Artesanos y organizaciones obreras
Aunque a inicios del siglo XX se
crearon bastantes industrias, el número de obreros frente a los artesanos era
bastante bajo. Por lo tanto, el artesano, un trabajador manual calificado y
dueño de su taller o lugar de trabajo, fue el principal encargado de dirigir
las luchas y los movimientos sociales durante las dos primeras décadas del siglo
XX. Para tal fin, los artesanos se organizaron con los obreros y fundaron
asociaciones como la Unión de Industriales y Obreros en 1904 y la Unión Obrera
Colombiana en 1913. A través de estas organizaciones, los artesanos les
trasmitieron una tradición organizativa y combativa a los obreros.
Para finales de la primera década
del siglo XX, el número de obreros frente a los artesanos aumentó. Esto hizo
que los obreros relevaran a los artesanos en la dirección de las .luchas y
movimientos sociales. Así surgieron asociaciones obreras como el Partido Obrero
en 1916 y la Asamblea Obrera en 1919.
Características de los obreros
Durante la primera mitad del siglo
XX, los obreros eran los trabajadores asalariados que laboraban en la trilla de
café, el procesamiento de alimentos, los textiles, los cultivos de bananos, las
petroleras y el sector de los transportes. Desde un inicio, la clase obrera
estuvo compuesta por mujeres, pues ellas, eran las más contratadas en la
industria textilera.
El obrero revolucionario
Las primeras organizaciones
obrero-artesanales no tenían un carácter socialista o revolucionario, por lo
general, buscaban el mejoramiento de sus condiciones de vida. Pero esta
situación cambió en los años veinte cuando los obreros empezaron a conocer las
ideas socialistas, anarquistas, marxistas y bolcheviques. Desde este momento,
surgió en el proletariado la necesidad de crear, tanto organizaciones
sindicales como partidos políticos de tendencia revolucionaria y socialista,
que defendieran exclusivamente sus intereses. Es así como, en 1925, se fundó la
Confederación Obrera Nacional, CON y, en 1926, su brazo político el Partido
Socialista Revolucionario, PSR. Hacia 1929, el PSR se alió con un sector
radical del liberalismo para intentar la primera revolución socialista en
Colombia, la cual fracasó. Este hecho, causó una crisis dentro del PSR de la
cual surgiría el Partido Comunista Colombiano (PCC).
Centrales unitarias de trabajadores
Luego de la experiencia fallida de
la CON y del PSR, la clase obrera vio la necesidad de conformar una gran
central de trabajadores que aglutinara al mayor número de sindicatos del país.
Aprovechando el impulso reformista del gobierno de López y la legislación
laboral expedida por él, obreros del liberalismo y del PCC formaron en 1938 la
Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC. Ocho años después, los
jesuitas, con el apoyo del partido conservador, formaron la Unión de
Trabajadores de Colombianos, UTC una central obrera de línea conservadora.
El conflicto social durante la segunda mitad del siglo XX
La organización de los obreros en
sindicatos y partidos políticos, y las luchas por el mejoramiento de sus
condiciones de vida y por la transformación de las estructuras sociales, trajo
como consecuencia el enfrentamiento de aquellos contra las élites del país y en
últimas, contra el Estado.
Durante los gobiernos
conservadores, las huelgas de los trabajadores fueron duramente reprimidas y
sus peticiones, poco escuchadas. Líderes obreros y campesinos, intelectuales y
políticos simpatizantes de las luchas obreras y campesinas eran perseguidos y
encarcelados. Este ambiente de intolerancia frente a los movimientos sociales y
a sus protestas tuvo como máxima expresión la Masacre de las Bananeras, ocurrida e16 de diciembre de 1928.
Esta masacre tuvo como trasfondo
la huelga de trabajadores de la United Fruit Company, iniciada en noviembre de
1928 en la región bananera del departamento del Magdalena. Los trabajadores
solicitaban la abolición del subcontrato, el aumento de salarios y la
eliminación del pago en bonos de compra. La compañía les negó el pliego de
peticiones. El gobierno de Abadía, protegiendo los intereses de la United Fruit
reprimió la huelga, mandando un contingente del ejército que abrió fuego contra
una manifestación que se desarrollaba en la población de Ciénaga. El saldo fue
de más de mil trabajadores muertos.
La agudización de los conflictos agrarios
Otro sector social que protestó
para mejorar sus precarias condiciones de vida fueron los campesinos. Durante
toda la segunda mitad del siglo XX, ellos también hicieron sentir su voz para
exigir principalmente el cambio de la forma de tenencia de la tierra. Para la
época, gran parte de la tierra cultivable estaba concentrada en pocas manos,
entonces, los campesinos tomaron una serie de acciones tales como la invasión
de predios para obligar al gobierno a democratizar la propiedad. Los diferentes
gobiernos, en especial los conservadores, se alinearon con los terratenientes
para impedir estas acciones y perseguir a los campesinos que las
realizaban.
Jorge Eliécer Gaitán - El Problema De La Tierra
El gobierno de López fue
consciente de esta situación y para remediada, promulgó la Ley 200 de 1936. Sin
embargo, esta ley tuvo un efecto contrario al esperado: los terratenientes, al
ver que algunos colonos que vivían en sus tierras podían reclamar la propiedad
sobre ella, decidieron expulsados. De-este modo, después de 1930, el conflicto
agrario y la violencia entre terratenientes y campesinos aumentaron
vertiginosamente y se convirtieron en una de las causas que engendraron el
período de la Violencia.
Guía 3 Actividad 4 La Reforma Protestante y la contrarreforma 7°
Actividad No.2. La reforma protestante
cuestionario
1.Completa el siguiente cuadro sobre la
reforma protestante.
Reforma Protestante
Aspectos políticos
Aspectos religiosos
1.La doctrina protestante de Martín
Lutero se distinguía de la católica en cuatro elementos. ¿Cuáles son?
2.Completa el siguiente cuadro sobre la
doctrina principal de los reformadores protestantes
Doctrina principal de los reformadores
protestantes
Ulrico Zwinglio
Juan Calvino
Enrique VIII
1.Explica algunos
ajustes al comportamiento del clero establecidos en el Concilio de Trento que
dan inicio a la contrarreforma católica
2.Lee
con atención el siguiente texto y, a continuación, responde los interrogantes.
El Tratado de Westfalia “Por consenso unánime de su Majestad Imperial y de todos los estados
del Imperio, se considera oportuno que por el mismo derecho o privilegio que
las otras constituciones imperiales, la paz religiosa, el presente tratado
público y la resolución de quejas en ellos contenidas, otorgados a los Estados
católicos, a sus súbditos y a los de la confesión de Augsburgo, se concedan
también a los llamados Reformados, dejando a salvo siempre los pactos,
privilegios, declaraciones y otros acuerdos que los Estados denominados
protestantes han acordado entre ellos mismos y sus súbditos, mediante los que
se han establecido, hasta ahora, los reglamentos referentes a la religión, su
práctica y cualquier cosa relacionada con ella, por los Estados y los súbditos
de cualquier lugar, y dejando a salvo también la libertad de conciencia de cada
uno”.
Tratado de Paz de Westfalia, 1648 (Fragmento).
■¿Por qué consideras que es importante el respeto por las
creencias religiosas de las demás
personas? Argumenta tu respuesta.
■¿Cuál
crees que es el significado del concepto de “libertad de conciencia” que
pretendía darle el documento?
■ En la actualidad, ¿conoces
algún caso de luchas religiosas en el
mundo? Sustenta tu respuesta ante tus compañeros
de clase en una sala de videollamada
6. De acuerdo con el video: escribe una apologia de tu práctica religiosa, ya sea Cristiana-protestante, Cristiana católica y ateo o areligioso. compartirla en el blog.
La Reforma Protestante
Durante el siglo XVI se presentó
en Europa un proceso de cambio al interior de la Iglesia católica. Varios
personajes, entre los que se encontraban políticos, pensadores y religiosos,
promovieron una serie de reformas ideológicas que derivaron en una nueva
división de la Iglesia. Este movimiento religioso fue conocido como la reforma
protestante, el cual generó formas de pensamiento ligadas al cristianismo que
aún perduran en nuestros días. Algunos de los elementos que provocaron la
reforma protestante fueron: el estrecho vínculo entre la política y la
religión; la excesiva y mal administrada riqueza de la Iglesia; la influencia
del humanismo con su crítica a las instituciones y actividades eclesiásticas; y
el regreso a las fuentes del cristianismo primitivo con la relectura de la
Biblia, la imitación de Cristo y el amor al prójimo como fuentes de la vida de
todo cristiano.
Política y religión
Durante la Edad Media, la Iglesia
católica fue la principal institución en Europa. No solo administraba el credo
religioso, los sacramentos, las diócesis, y en últimas, la diferencia entre la
salvación y la condena de los hombres, sino que cumplía funciones políticas: el
Papa era reconocido como una autoridad superior al poder terrenal de los
monarcas, gobernaba en los Estados pontificios y participaba de las disputas de
poder entre los reinos europeos. Esta participación en asuntos políticos, los
abusos sobre las personas y el hecho de que la mayoría de los sacerdotes y
obispos estaban más interesados en acumular lujos, riquezas y cargos, que
cumplir con sus funciones religiosas, fueron generando un mayor inconformismo
de la sociedad frente a la institución eclesiástica.
La Reforma luterana
La reforma religiosa de este
período comenzó como una acción de protesta frente a las arbitrariedades de los
papas. En 1517, el papa León X
ofreció la venta de indulgencias
para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro. Frente a esto, el
sacerdote alemán Martín Lutero
mostró su desacuerdo y fijó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus 95 tesis, en las cuales criticaba a la Iglesia
romana, negaba la autoridad del Papa y de los concilios, así como la validez de
las indulgencias. Aunque fue declarado hereje y excomulgado por León X, Lutero
contó con el apoyo de varios príncipes alemanes y de esta manera pudo proclamar
y difundir su doctrina rápidamente, hasta ser adoptada por varios príncipes
europeos. Esta doctrina se distinguía de la católica en cuatro elementos:
La salvación es un regalo de Dios y solo se obtiene
por medio de la fe, no por las buenas obras
La Biblia puede ser interpretada libremente por cada
persona, sin mediar la explicación de la Iglesia.
Solo se reconocen los sacramentos del bautismo y la
eucaristía.
Se suprime el culto a la Virgen y a los santos.
Martin Lutero. 95 tesis. 31 Octubre 1517. Inicio Reforma Protestante
La expansión de la Reforma
Las tesis de Lutero sirvieron a
varios príncipes alemanes para impulsar su independencia frente al poder del
papado y para reafirmar su autonomía frente a Carlos V, emperador del Sacro
Imperio. Además, la doctrina luterana se expandió por el norte de Europa,
Alemania, Suiza, los Países Bajos, la antigua Checoslovaquia, Escocia y parte
de Francia. Otros reformadores surgieron, como por ejemplo Ulrico Zwinglio, quien proclamaba en los cantones suizos la idea de
la salvación mediante la fe, al tiempo que promovía el control civil sobre la
Iglesia, rechazaba la existencia del purgatorio y el celibato entre el clero.
El calvinismo
En Francia surgió el reformador Juan Calvino, quien difundió sus ideas
desde Ginebra, Suiza. Calvino
proclamó la doctrina de la
predestinación, según la cual Dios otorgaba la salvación a algunos y la
negaba a otros, sin que las obras terrenales pudieran modificar esta decisión.
Como concluyeron que no se podía conocer el designio divino, los burgueses más
exitosos vieron en sus riquezas el signo de haber sido elegidos por Dios, por
lo cual esta doctrina se expandió rápidamente entre la burguesía en ciudades y
en naciones fuertemente comerciales como los Países Bajos, Escocia y parte de
Francia. La doctrina calvinista
también prohibía todo culto a las imágenes y se apegaba rigurosamente a la
Biblia.
El anglicanismo
En Inglaterra, la reforma
se dio a partir de una disputa entre el rey Enrique VIII y el papa Clemente
VII, pues este último no autorizó que el rey se divorciara de su esposa Catalina de Aragón. Ante esta
situación, en 1534 Enrique VIII desconoció la autoridad del Papa, se proclamó
jefe de la Iglesia de Inglaterra, se divorció para casarse con Ana Bolena, y promulgó la Ley de Supremacía, con la cual la
Iglesia quedaba subordinada a la corona inglesa y le entregaba todos sus
bienes. La nueva Iglesia Nacional
Anglicana, mezcló elementos de la doctrina católica y el calvinismo, por
ejemplo, sostuvo la supremacía de las Sagradas Escrituras, dio preeminencia a
los sacramentos del bautismo y la eucaristía, por ser instituidos por Cristo,
pero aceptaba los otros cinco establecidos por la Iglesia. Además, no rechazó
las imágenes de Cristo, la Virgen o los santos, sino que las aceptó como parte
del culto, mas no como objetos de culto en sí.
La Contrarreforma
Ya desde antes del inicio de la
reforma protestante, en el interior de la Iglesia católica había sectores que
consideraban necesaria una renovación religiosa con el objetivo de frenar los
efectos de la reforma, y recuperar la fuerza política y religiosa perdida, los
máximos jerarcas de la Iglesia católica promovieron un movimiento llamado la Contrarreforma. Este inició con el Concilio de Trento, y generó
instrumentos para defender la doctrina católica como la Inquisición y la
instauración de nuevas órdenes religiosas.
El Concilio de Trento
El Concilio de Trento fue una
asamblea de la Iglesia católica en la que se reunieron los obispos para tratar
asuntos relacionados con la doctrina y la fe. Fue convocado por el papa Paulo
III en 1545 y finalizó sus reuniones en 1563. En Trento, la Iglesia católica
reafirmó sus principales dogmas, ratificó la supremacía de la Biblia, como
texto inspirado por Dios, mantuvo la exclusividad en su interpretación,
defendió la tradición cristiana y los siete sacramentos. También se reafirmó
que las buenas obras, junto con la fe, encaminaban al hombre hacia la
salvación, y se confirmó la supremacía del Papa. En cuanto a la organización
interna de la Iglesia, se hicieron algunos ajustes al comportamiento del clero:
Se estableció que los obispos debían residir en sus
diócesis y visitar sus parroquias.
Se obligó a los cardenales y obispos a dar cuenta a Roma
de sus privilegios y beneficios materiales, para evitar la acumulación de
bienes.
Se crearon seminarios para la formación de los sacerdotes
Se estableció un catecismo que reuniera la doctrina
católica
Por último, en el Concilio se
repuso el valor de las indulgencias y del purgatorio, así como el culto a la
Virgen y los santos.
La Inquisición y las órdenes religiosas
Con el fi n de dar más fuerza a
las reformas impulsadas en el Concilio de Trento, la Iglesia se valió de dos
instrumentos para atacar a las herejías: la
Inquisición y la Congregación del Índice. Con la primera, se estableció un
Tribunal que debía juzgar a todos los cristianos, e incluso a judíos y
musulmanes, para verificar que sus creencias se ajustaran a la doctrina
católica. Con el segundo, se elaboró un listado o índex de libros prohibidos,
que se consideraban contrarios a los principios católicos, y que por lo tanto, no
debían ser leídos por los fieles. Otra consecuencia de la Contrarreforma fue la
reorganización y la fundación de nuevas órdenes religiosas. Se destacó la
Compañía de Jesús, una orden fundada por Ignacio de Loyola en 1534, la cual
hizo énfasis en la obediencia al Papa y en la formación religiosa y cultural de
sus miembros, los cuales emprendieron una intensa actividad catequista,
misionera y educativa. Los jesuitas actuaron con una férrea disciplina de
estilo militar.
Las guerras de religión
Los cambios religiosos producidos
por la reforma protestante, tenían de fondo también una lucha por el poder
político y económico. Muchos de los príncipes que adoptaron los nuevos credos,
lo hicieron motivados por la oportunidad de apoderarse de los bienes y riquezas
de la Iglesia católica en sus territorios, y alcanzar un mayor grado de
autonomía política. Esta situación generó sangrientos enfrentamientos entre
creyentes católicos y protestantes.
Francia
En este país, una corriente calvinista
denominada los hugonotes, fue adquiriendo cada vez más adeptos, en detrimento
de la mayoría católica. En 1562, la tensión acumulada entre los dos grupos
religiosos, estalló en una violenta guerra religiosa, en la cual tomaron
partido España, apoyando a los católicos, e Inglaterra y los Países Bajos,
apoyando a los protestantes. Fue tan violento el enfrentamiento, que en la
conocida noche de San Bartolomé, en agosto de 1572, fueron asesinados entre
2.000 y 3.000 hugonotes. Los conflictos se intensificaron en el gobierno de Enrique III, aliado de los
protestantes, quien ascendió al trono en 1574. Los católicos (reunidos en la
Liga Santa), con el apoyo de suizos, italianos y españoles, promovieron el
asesinato del rey. Esto llevó al trono a Enrique
IV, también de tendencia protestante. Sin embargo, para solucionar los
conflictos políticos y religiosos, el rey tomó una audaz medida: se convirtió
al catolicismo. En 1598 promulgó el Edicto
de Nantes, que estableció una relativa tolerancia religiosa. Si bien la
Corona y la mayor parte de la población se mantuvieron en el culto católico, a
los protestantes se les garantizó la libertad de profesar sus creencias en
algunas regiones del reino. Por otra parte, los calvinistas obtuvieron algunos
privilegios políticos pero se les prohibió celebrar su culto en París. De esta
manera, Francia fue solucionando sus conflictos religiosos hasta llegar a
convertirse en la nación predominante durante el siglo XVII.
Los Países Bajos y Europa central
En los Países Bajos también se
presentaron múltiples enfrentamientos, ya que la mayoría de sus ciudades
adoptaron las enseñanzas de Calvino, aunque pertenecían a los dominios de la
España católica. Con el ascenso de Felipe II al trono español, se enviaron
tropas para aplacar a los protestantes y reprimir algunos ataques a iglesias
católicas en la región de Flandes.
Tras varios años de luchas, y la participación de Inglaterra a favor de las
provincias holandesas, además de una España envuelta en varias guerras, se
pactó una tregua en 1609, que dio la libertad a Holanda. En los reinos de
Alemania, también se presentaron enfrentamientos entre católicos y
protestantes. Un primer momento se selló en 1555 con la Paz de Augsburgo, la cual reconoció la libertad religiosa a los
príncipes luteranos. Sin embargo, nuevas tensiones religiosas y las luchas por
el poder y la sucesión dinástica en varios territorios del Sacro Imperio
Germánico, llevaron a que se desatara en 1618 la Guerra de los Treinta Años, en la cual participaron todas las
potencias europeas, y que concluyó con el Tratado
de Westfalia en 1648.