lunes, 14 de septiembre de 2020

EL PROBLEMA DE LA TIERRA EN VIRTUD DE LAS REFORMAS NEOLIBERALES Y DE LA GLOBALIZACIÓN - 10°


Actividad No. 2 EL PROBLEMA DE LA TIERRA EN VIRTUD DE LAS REFORMAS NEOLIBERALES Y DE LA GLOBALIZACIÓN

Cuestionario

1.      Explica algunos efectos de la llegada del neoliberalismo y de la globalización en el campo

2.      ¿Por qué en Colombia el problema de redistribución de la tierra y de la reforma agraria en nunca ha podido ser resuelta? Proponga alternativas de solución (Ver video, comentar en el blog)

3.      ¿Por qué la apertura económica, las privatizaciones y la reforma del Estado a profundizado las desigualdades sociales?

Una segunda respuesta sobre cómo la globalización y el neoliberalismo, con el subsecuente cambio en el modelo productivo y de desarrollo del país, pudieron haber redinamizado al conflicto armado interno en Colombia, puede sustraerse de una manera más indirecta que causal.

Si bien no es posible verificar de manera causal si la llegada del neoliberalismo y de la globalización, con el consecuente agravamiento de las condiciones estructurales que ya existían previamente en el campo, condujeron a un crecimiento de los grupos armados y por esta vía a la prolongación y profundización del conflicto, sí podría inferirse, al menos de manera analítica, que las dificultades sociales y económicas, exacerbadas por los efectos del nuevo modelo económico de apertura, propiciaron un contexto en el cual las condiciones de pobreza y desempleo en los territorios rurales pudieron constituirse en motivaciones suficientes para que la mano de obra campesina flotante optara por integrarse a las filas de combatientes de los actores armados o por ser parte de los sistemas productivos de carácter ilegal.

En primer lugar, la dinámica del conflicto armado, que históricamente y aún hoy es representativa del escenario rural, podía estar mayormente relacionada con las condiciones estructurales y el grave desequilibrio que ha presentado el país entre las ciudades y el campo. Lo anterior implica recordar que el problema de la redistribución de la tierra y de la reforma agraria en Colombia nunca ha podido ser resuelta, al punto en que el coeficiente de Gini de concentración de la tierra se ha mantenido de manera alarmante en alrededor del 0.75 para todo el territorio nacional.


Concentración de tierras - Programa La Llave

En segundo lugar, si observamos el panorama histórico de las zonas rurales del país, podemos encontrar que las actividades socioeconómicas en el campo han sufrido un declive importante desde la llegada de la apertura económica. A principios de los años setenta, casi la mitad de la población vivía en el campo, la agricultura representaba algo más de 20% del PIB total, las exportaciones de origen agropecuario constituían 75% de las exportaciones del país, y un solo producto agrícola, el café, desempeñaba un papel determinante en el comportamiento macroeconómico de la nación.  En las siguientes décadas, como resultado del acelerado y traumático proceso de transformación del sector productivo del país, la agricultura comenzó a presentar un descenso sin precedentes, al punto en que hacia el año 2009 la actividad agropecuaria representaba tan sólo 10% del PIB total del país. El grafico No. 3 a continuación nos puede dar una idea más amplia de esta evolución,


Se podría inferir de lo anterior, que así como el mantenimiento de un estricto compromiso con la apertura económica, las privatizaciones y la reforma del Estado, prolongaron y profundizaron las disparidades socioeconómicas entre los distintos grupos sociales al interior del país, dichas reformas profundizaron también las disparidades entre las unidades territoriales, a saber, la ciudad y el campo. Este desequilibrio se masificó claramente con la desagrarización y el empobrecimiento de las zonas rurales productivas, a tal punto que, según comenta Robledo, la entrada masiva de toda clase de productos importados devastó a la agricultura colombiana, haciendo que entre 1992 y 1999 los cultivos transitorios disminuyeran en 800 mil hectáreas y que la participación del agro en el Producto Interno Bruto se redujera en casi cuatro puntos.

Si a esto se suma que el cambio de orientación del sector productivo hacia la minería y otros recursos naturales rentables para la economía global han privilegiado un modelo de producción que se caracteriza por ser intensivo en extracción y en adaptación tecnológica pero limitado en el uso de mano de obra, se puede inferir que la situación económica, las condiciones de desempleo y la ausencia de beneficios sociales en el campo disminuyeron de manera efectiva la capacidad de sus pobladores para sostenerse dentro de los límites de la economía legal.

En este sentido, en Colombia se puede observar claramente que, tanto en términos espaciales como temporales, vienen a coincidir en la década de los noventa la situación del estancamiento del empleo en el campo, el exceso de oferta de mano de obra rural y el declive de los cultivos agrícolas tradicionales, con el crecimiento de los grupos armados y de los cultivos ilícitos en el país. Como argumenta Alejandro Reyes Posada, La expansión de cultivos de coca y amapola coincidió con un largo periodo de abandono de las economías campesinas y de la quiebra de muchos productores por la apertura de las importaciones subsidiadas del resto del mundo, sumada a la revaluación de la moneda y a la crisis de precios del café, desde comienzos de los noventa.

Se puede concluir entonces a partir de la discusión anterior, que a pesar de las dificultades para establecer una relación causal entre la crisis producida en el campo colombiano como resultado de la apertura neoliberal y el crecimiento de la economía ilícita de los actores armados, al menos analíticamente se puede establecer una correlación lógica que continúa vinculando la situación estructural de las zonas rurales con la prolongación del conflicto como parte de sus condiciones objetivas.

La hipótesis sobre el papel que ha desempeñado una mano de obra flotante y empobrecida de campesinos y pobladores rurales, como base social de los grupos armados y como mano de obra disponible para la economía de la droga no debe ser, por tanto, descartada, pues si bien no puede considerarse como la única razón de la agudización del conflicto en los últimos años, sí se constituye en una más de las condiciones que el contexto de la globalización ha contribuido a profundizar.

 

Guía No. 3 Actividad No. 5 Las Revoluciones Liberales - 8°

ACTIVIDAD No. 5 Las revoluciones liberales

Cuestionario

Completa el siguiente cuadro sobre las tendencias políticas que se opusieron a la restauración monárquica

Tendencia

Liberal democrática

Radical democrática

Socialista

Inspirada en

 

 

 

 

Jacobinismo extremo

Conformada por

Alta burguesía

 

 

 

 

 

Modelo político

 

República

 

 

 

Tipo de sufragio

 

 

Universal masculino

 

  1.     Plantea el contexto histórico político de la Revoluciones liberales
  2. ¿Cuáles son las ideas del liberalismo y el nacionalismo
  3. ¿Cómo se clasifican las revoluciones y su inspiración política en el  siglo XIX?
  4. Dentro del ciclo revolucionario: ¿en qué consistió la primavera de los pueblos?
  5. de acuerdo con el video: plantea la relación entre las ideas de Karl Marx y la primavera de los pueblos? expresa tu opinión sobre la vigencia de las ideas de Marx.

 

Las medidas restauradoras fueron inútiles para frenar los cambios políticos, económicos y sociales surgidos de las revoluciones francesas e industrial. Además, los diferentes sectores no estaban dispuestos a renunciar a sus derechos políticos, por lo que se agruparon en tres grandes tendencias:

·         La liberal demócrata. Inspirada en la Revolución francesa de 1789 y 1791, representaba los intereses de la alta burguesía. Buscaba el establecimiento de una monarquía constitucional con voto censitario.

·         La radical democrática. Fundamentada en la Revolución francesa de 1792, representaba los intereses de la pequeña burguesía, los intelectuales y los dueños de fábricas y talleres. Su modelo político era la república con sufragio universal masculino.

·         La socialista. Inspirada en el jacobinismo extremo, representaba los intereses de la naciente clase obrera. Su modelo político era la república con sufragio universal masculino.

Estas tendencias y actores políticos, tendrían gran protagonismo en las revoluciones liberales de la segunda mitad del siglo XIX: la de 1830 y la de 1848.

 

La revolución de 1830

El ciclo revolucionario de 1830 inició en Francia, cuando el rey Carlos X, que había sucedido a su hermano Luis XVIII, optó por la restauración de la monarquía absolutista. Para ello, expidió una serie de leyes que abarcaban la disolución de la Cámara baja, el cambio del sistema de sufragio, que excluía a la burguesía y la supresión de la libertad de prensa. Entre el 26 y 29 de julio de 1830, los estudiantes, obreros y otros sectores populares levantaron barricadas en las calles de París y se enfrentaron al ejército. El 29 de julio, Carlos X abdicó al trono y fue sucedido por Luis Felipe de Orleans. El nuevo rey, con el apoyo de la alta burguesía, excluyó de todas las decisiones políticas a los sectores populares que luchaban en las calles. El nuevo gobierno estableció una monarquía parlamentaria, en la cual los miembros de la alta burguesía obtuvieron los puestos estatales de la nobleza, además de grandes prerrogativas que les permitió incrementar sus riquezas. Mientras tanto, los sectores populares fueron reprimidos cada vez que se quejaron de sus malas condiciones de vida.

La expansión de la revolución por Europa

La revolución de julio de 1830 se extendió por varios lugares de Europa, como Bélgica, los principados alemanes, Polonia e Italia.

■ Bélgica.

En agosto de 1830, estalló en Bruselas un movimiento nacionalista que exigía la independencia de Bélgica de Holanda. Respaldado por Inglaterra y Francia, el movimiento estableció una monarquía constitucional dirigida por el príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo y elaboró una constitución caracterizada por su liberalismo moderado.

 ■ Principados alemanes. La revolución ocasionó el derrocamiento de varios reyes en los principados de Alemania Central, al tiempo que se instauraron en ellos constituciones liberales con división de poderes.

■ Polonia. En noviembre de 1830, los oficiales del ejército y nacionalistas polacos se sublevaron contra el poder de los rusos. Si embargo, este movimiento fracasó por la falta de la ayuda esperada de potencias como Francia y fue reprimido por los rusos.

■ Italia. Levantamientos de tipo liberal se llevaron a cabo en Parma, Módena y Romaña, pero fueron oprimidos por las tropas austriacas. La revolución de 1830 dividió a Europa en dos bandos: un sector de gobiernos liberales, compuesto por Francia, Inglaterra y Bélgica; y un sector autoritario y reaccionario, conformado por Austria, Prusia y Rusia. Además, la revolución retomó un concepto que estaría presente en todo el siglo XIX: el Nacionalismo.

El Nacionalismo

Este concepto es complejo, pero se podría definir como la ideología que atribuye una identidad propia a un territorio y a sus pobladores. Este término, que surgió de la Revolución francesa de 1792, se basa en el principio de “frontera natural” de la nación, que es el espacio donde debía ser ejercida la “soberanía del pueblo”. Para 1830, la conciencia nacional renació entre los pueblos ocupados por potencias europeas, enfrentándolas con poco éxito. El Nacionalismo tuvo dos tendencias:

■ Acción revolucionaria internacional. Se fundamentaba en la construcción de una gran hermandad internacional con la contribución de todas las naciones. Su principal exponente fue Giuseppe Mazzini, que lideró entre 1830 y 1840 los movimientos nacionalistas de la Joven Italia y la Joven Europa.

■ Nacionalismo antiliberal. Se caracterizaba por dar importancia a aspectos como los límites históricos, las tradiciones folklóricas, lingüísticas, políticas y religiosas. Esta fue la base del nacionalismo alemán, cuyos cimientos se atribuyen a Johann Gottfried von Herder y a Johann Gottlieb Fichte.

La revolución de 1848

El descontento que surgió por parte de los sectores excluidos, después de la revolución de 1830, creó las condiciones para un nuevo ciclo revolucionario en el primer semestre de 1848. Los levantamientos propiciaron importantes cambios democráticos como la organización política del proletariado y la generalización del derecho al voto.

Causas de la revolución

Estas se pueden agrupar en políticas y sociales

■ Políticas. La revolución de 1830 había dejado un liberalismo moderado, en el que la participación de amplias capas sociales era inexistente y se reservaba solo a la alta burguesía y la antigua aristocracia. Por ello, la pequeña burguesía y los sectores populares exigieron ser tenidos en cuenta. Además, pidieron la abolición del sufragio censatario para que fuera remplazado por el sufragio universal. Finalmente, proclamaron el establecimiento de la República, acorde a sus pretensiones democráticas.

■ Sociales. Las reivindicaciones sociales eran muy diferentes en ambos sectores de Europa. En Europa oriental y central, donde el sistema de explotación feudal continuaba vigente, los grupos revolucionarios pedían su abolición. Mientras que en Europa Occidental, que era más industrializada y con una creciente masa de trabajadores, se exigían mejoras sociales y protección estatal.

 

 

Francia y la Revolución

Para 1848, la oleada revolucionaria comenzó nuevamente en Francia. La pequeña burguesía, las clases populares, los republicanos y los nacientes socialistas se unieron para exigir la ampliación del sufragio universal y mayores libertades políticas. El 23 de febrero, la negativa del gobierno de permitir la celebración de un banquete entre los miembros de la oposición, desató enfrentamientos callejeros con el ejército del rey. Ante la presión popular, Luis Felipe abdicó al trono y fue remplazado por un gobierno transitorio. En abril, se dio inicio a la Segunda República y se presentó una división entre dos bandos políticos: el primero, conformado por toda la burguesía y los conservadores, que tenían temor de las masas obreras y querían mantener sus privilegios; y el segundo, conformado por obreros y socialistas, que se oponían a las aspiraciones de los primeros. Finalmente, fue elegido presidente el candidato conservador Luis Napoleón Bonaparte, sobrino de Napoleón Bonaparte, y se acallaron las reivindicaciones de los obreros.

La Revolución de 1848 en Europa o la “Primavera de los pueblos”


MARX: El MANIFIESTO COMUNISTA y las REVOLUCIONES de 1848

Desde Francia, la revolución se expandió por algunos Estados europeos, afectando principalmente al Imperio austriaco, a la Confederación alemana e Italia.

 ■ Imperio austriaco. Como Austria era un imperio que agrupaba a diferentes pueblos y culturas, las ambiciones nacionalistas de estos constituían un peligro similar a las exigencias de libertades políticas. Desde principios de marzo, en Budapest y Praga se exigió la autonomía y el final del feudalismo, y en Viena, se pidió la renuncia de Metternich y la reunión de una Asamblea Constituyente. El emperador, Fernando I accedió a todas estas peticiones con tal de mantener la integridad territorial de su imperio. Posteriormente, con el apoyo del ejército y aprovechando las diferencias entre grupos nacionalistas, aplacó cualquier intento de autonomía e independencia.

 ■ Confederación alemana. Los sucesos de París agitaron a los sectores campesinos y obreros de los Estados de Baden, Hannover y Sajonia, que buscaban el fi n del feudalismo y el establecimiento del sufragio universal. En marzo, la represión violenta de una manifestación en Berlín, obligó al rey de Prusia Federico Guillermo IV a conceder la elaboración de una nueva Constitución, la libertad de prensa y reunión. En mayo de 1848, delegados de todos los estados alemanes, se reunieron en Frankfurt y elaboraron una constitución que defendía la unidad alemana bajo una monarquía constitucional, que fue ofrecida al rey de Prusia. Sin embargo, este no aceptó y disolvió la asamblea.

■ Italia. En la península itálica, la Revolución reunió las pretensiones liberales y un fuerte nacionalismo. Aprovechando los sucesos de Viena, en marzo de 1848 se realizó un levantamiento nacional en Milán y Venecia contra los austriacos. Sin embargo, este movimiento fue derrotado por las tropas del emperador Federico I.

Balance de las revoluciones

Las revoluciones liberales abrieron una nueva etapa de cambios políticos: En primer lugar, la organización territorial cambió, pues se iniciaron los procesos de unificación nacional en Italia y Alemania. En segundo lugar, se presentó un lento proceso de avance de la democracia política, en la que confluyeron dos fuerzas: el derecho al voto y el inicio de una organización política propia de la clase obrera.


Movimientos sociales - 9°

 

Actividad No. 2 Movimientos sociales 

Cuestionario:

1.      Explica el contexto histórico político de las luchas, conquistas y protagonistas de las organizaciones obreras en la primera mitad del siglo XX

2.      ¿Por qué durante los gobiernos conservadores, las huelgas de los trabajadores fueron duramente reprimidas y sus peticiones, poco escuchadas? Explica como ejemplo la masacre de las bananeras

3.      ¿Por qué el conflicto agrario: la violencia entre terratenientes se convirtieron en una de las causas que engendraron el período de la Violencia.

4.      Consulta sobre la vida de María Cano y su ideario político

5. De acuerdo con el discurso de Jorge Eliecer Gaitan, ¿Por qué el problema de la tierra sigue en el centro del conflicto colombiano y no se resuelve definitivamente? Responde y comenta en el blog

 

Las transformaciones económicas de la primera mitad del siglo XX produjeron otro cambio en la sociedad colombiana: la aparición del obrero urbano y rural. Este nuevo actor social, poco a poco empezó a organizarse y a participar en la política del país. 

Artesanos y organizaciones obreras

Aunque a inicios del siglo XX se crearon bastantes industrias, el número de obreros frente a los artesanos era bastante bajo. Por lo tanto, el artesano, un trabajador manual calificado y dueño de su taller o lugar de trabajo, fue el principal encargado de dirigir las luchas y los movimientos sociales durante las dos primeras décadas del siglo XX. Para tal fin, los artesanos se organizaron con los obreros y fundaron asociaciones como la Unión de Industriales y Obreros en 1904 y la Unión Obrera Colombiana en 1913. A través de estas organizaciones, los artesanos les trasmitieron una tradición organizativa y combativa a los obreros. 

Para finales de la primera década del siglo XX, el número de obreros frente a los artesanos aumentó. Esto hizo que los obreros relevaran a los artesanos en la dirección de las .luchas y movimientos sociales. Así surgieron asociaciones obreras como el Partido Obrero en 1916 y la Asamblea Obrera en 1919. 

Características de los obreros 

Durante la primera mitad del siglo XX, los obreros eran los trabajadores asalariados que laboraban en la trilla de café, el procesamiento de alimentos, los textiles, los cultivos de bananos, las petroleras y el sector de los transportes. Desde un inicio, la clase obrera estuvo compuesta por mujeres, pues ellas, eran las más contratadas en la industria textilera. 

El obrero revolucionario 

Las primeras organizaciones obrero-artesanales no tenían un carácter socialista o revolucionario, por lo general, buscaban el mejoramiento de sus condiciones de vida. Pero esta situación cambió en los años veinte cuando los obreros empezaron a conocer las ideas socialistas, anarquistas, marxistas y bolcheviques. Desde este momento, surgió en el proletariado la necesidad de crear, tanto organizaciones sindicales como partidos políticos de tendencia revolucionaria y socialista, que defendieran exclusivamente sus intereses. Es así como, en 1925, se fundó la Confederación Obrera Nacional, CON y, en 1926, su brazo político el Partido Socialista Revolucionario, PSR. Hacia 1929, el PSR se alió con un sector radical del liberalismo para intentar la primera revolución socialista en Colombia, la cual fracasó. Este hecho, causó una crisis dentro del PSR de la cual surgiría el Partido Comunista Colombiano (PCC). 

Centrales unitarias de trabajadores 

Luego de la experiencia fallida de la CON y del PSR, la clase obrera vio la necesidad de conformar una gran central de trabajadores que aglutinara al mayor número de sindicatos del país. Aprovechando el impulso reformista del gobierno de López y la legislación laboral expedida por él, obreros del liberalismo y del PCC formaron en 1938 la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC. Ocho años después, los jesuitas, con el apoyo del partido conservador, formaron la Unión de Trabajadores de Colombianos, UTC una central obrera de línea conservadora.

El conflicto social durante la segunda mitad del siglo XX 

La organización de los obreros en sindicatos y partidos políticos, y las luchas por el mejoramiento de sus condiciones de vida y por la transformación de las estructuras sociales, trajo como consecuencia el enfrentamiento de aquellos contra las élites del país y en últimas, contra el Estado. 

Durante los gobiernos conservadores, las huelgas de los trabajadores fueron duramente reprimidas y sus peticiones, poco escuchadas. Líderes obreros y campesinos, intelectuales y políticos simpatizantes de las luchas obreras y campesinas eran perseguidos y encarcelados. Este ambiente de intolerancia frente a los movimientos sociales y a sus protestas tuvo como máxima expresión la Masacre de las Bananeras, ocurrida e16 de diciembre de 1928. 

 Esta masacre tuvo como trasfondo la huelga de trabajadores de la United Fruit Company, iniciada en noviembre de 1928 en la región bananera del departamento del Magdalena. Los trabajadores solicitaban la abolición del subcontrato, el aumento de salarios y la eliminación del pago en bonos de compra. La compañía les negó el pliego de peticiones. El gobierno de Abadía, protegiendo los intereses de la United Fruit reprimió la huelga, mandando un contingente del ejército que abrió fuego contra una manifestación que se desarrollaba en la población de Ciénaga. El saldo fue de más de mil trabajadores muertos. 

La agudización de los conflictos agrarios 

Otro sector social que protestó para mejorar sus precarias condiciones de vida fueron los campesinos. Durante toda la segunda mitad del siglo XX, ellos también hicieron sentir su voz para exigir principalmente el cambio de la forma de tenencia de la tierra. Para la época, gran parte de la tierra cultivable estaba concentrada en pocas manos, entonces, los campesinos tomaron una serie de acciones tales como la invasión de predios para obligar al gobierno a democratizar la propiedad. Los diferentes gobiernos, en especial los conservadores, se alinearon con los terratenientes para impedir  estas acciones y perseguir a los campesinos que las realizaban. 

Jorge Eliécer Gaitán - El Problema De La Tierra


El gobierno de López fue consciente de esta situación y para remediada, promulgó la Ley 200 de 1936. Sin embargo, esta ley tuvo un efecto contrario al esperado: los terratenientes, al ver que algunos colonos que vivían en sus tierras podían reclamar la propiedad sobre ella, decidieron expulsados. De-este modo, después de 1930, el conflicto agrario y la violencia entre terratenientes y campesinos aumentaron vertiginosamente y se convirtieron en una de las causas que engendraron el período de la Violencia.

Guía 3 Actividad 4 La Reforma Protestante y la contrarreforma 7°

Guía 3 Actividad 4 La Reforma Protestante y la contrarreforma 7°


Actividad No.2. La reforma protestante

cuestionario

1.      Completa el siguiente cuadro sobre la reforma protestante.

Reforma Protestante

       Aspectos políticos                                       

      Aspectos religiosos

 

 

 

 

 

 

1.      La doctrina protestante de Martín Lutero se distinguía de la católica en cuatro elementos. ¿Cuáles son?

2.      Completa el siguiente cuadro sobre la doctrina principal de los reformadores protestantes

Doctrina principal de los reformadores protestantes

      Ulrico Zwinglio

      Juan Calvino

      Enrique VIII

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1.      Explica  algunos ajustes al comportamiento del clero establecidos en el Concilio de Trento que dan inicio  a la contrarreforma católica

2.      Lee con atención el siguiente texto y, a continuación, responde los interrogantes.

El Tratado de Westfalia “Por consenso unánime de su Majestad Imperial y de todos los estados del Imperio, se considera oportuno que por el mismo derecho o privilegio que las otras constituciones imperiales, la paz religiosa, el presente tratado público y la resolución de quejas en ellos contenidas, otorgados a los Estados católicos, a sus súbditos y a los de la confesión de Augsburgo, se concedan también a los llamados Reformados, dejando a salvo siempre los pactos, privilegios, declaraciones y otros acuerdos que los Estados denominados protestantes han acordado entre ellos mismos y sus súbditos, mediante los que se han establecido, hasta ahora, los reglamentos referentes a la religión, su práctica y cualquier cosa relacionada con ella, por los Estados y los súbditos de cualquier lugar, y dejando a salvo también la libertad de conciencia de cada uno”.

 Tratado de Paz de Westfalia, 1648 (Fragmento).             

■ ¿Por qué consideras que es importante el respeto por las creencias religiosas de las demás personas? Argumenta tu respuesta.

■ ¿Cuál crees que es el significado del concepto de “libertad de conciencia” que pretendía darle el documento?

■ En la actualidad, ¿conoces algún caso de luchas religiosas en el mundo? Sustenta tu respuesta ante tus compañeros de clase en una sala de videollamada

6. De acuerdo con el video: escribe una apologia de tu práctica religiosa, ya sea Cristiana-protestante,  Cristiana católica y ateo o areligioso. compartirla en el blog.

La Reforma Protestante

Durante el siglo XVI se presentó en Europa un proceso de cambio al interior de la Iglesia católica. Varios personajes, entre los que se encontraban políticos, pensadores y religiosos, promovieron una serie de reformas ideológicas que derivaron en una nueva división de la Iglesia. Este movimiento religioso fue conocido como la reforma protestante, el cual generó formas de pensamiento ligadas al cristianismo que aún perduran en nuestros días. Algunos de los elementos que provocaron la reforma protestante fueron: el estrecho vínculo entre la política y la religión; la excesiva y mal administrada riqueza de la Iglesia; la influencia del humanismo con su crítica a las instituciones y actividades eclesiásticas; y el regreso a las fuentes del cristianismo primitivo con la relectura de la Biblia, la imitación de Cristo y el amor al prójimo como fuentes de la vida de todo cristiano.

Política y religión

Durante la Edad Media, la Iglesia católica fue la principal institución en Europa. No solo administraba el credo religioso, los sacramentos, las diócesis, y en últimas, la diferencia entre la salvación y la condena de los hombres, sino que cumplía funciones políticas: el Papa era reconocido como una autoridad superior al poder terrenal de los monarcas, gobernaba en los Estados pontificios y participaba de las disputas de poder entre los reinos europeos. Esta participación en asuntos políticos, los abusos sobre las personas y el hecho de que la mayoría de los sacerdotes y obispos estaban más interesados en acumular lujos, riquezas y cargos, que cumplir con sus funciones religiosas, fueron generando un mayor inconformismo de la sociedad frente a la institución eclesiástica.

La Reforma luterana

La reforma religiosa de este período comenzó como una acción de protesta frente a las arbitrariedades de los papas. En 1517, el papa León X ofreció la venta de indulgencias para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro. Frente a esto, el sacerdote alemán Martín Lutero mostró su desacuerdo y fijó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus 95 tesis, en las cuales criticaba a la Iglesia romana, negaba la autoridad del Papa y de los concilios, así como la validez de las indulgencias. Aunque fue declarado hereje y excomulgado por León X, Lutero contó con el apoyo de varios príncipes alemanes y de esta manera pudo proclamar y difundir su doctrina rápidamente, hasta ser adoptada por varios príncipes europeos. Esta doctrina se distinguía de la católica en cuatro elementos:

*      La salvación es un regalo de Dios y solo se obtiene por medio de la fe, no por las buenas obras

*      La Biblia puede ser interpretada libremente por cada persona, sin mediar la explicación de la Iglesia.

*      Solo se reconocen los sacramentos del bautismo y la eucaristía.

*      Se suprime el culto a la Virgen y a los santos.


                 Martin Lutero. 95 tesis. 31 Octubre 1517. Inicio Reforma Protestante

La expansión de la Reforma

Las tesis de Lutero sirvieron a varios príncipes alemanes para impulsar su independencia frente al poder del papado y para reafirmar su autonomía frente a Carlos V, emperador del Sacro Imperio. Además, la doctrina luterana se expandió por el norte de Europa, Alemania, Suiza, los Países Bajos, la antigua Checoslovaquia, Escocia y parte de Francia. Otros reformadores surgieron, como por ejemplo Ulrico Zwinglio, quien proclamaba en los cantones suizos la idea de la salvación mediante la fe, al tiempo que promovía el control civil sobre la Iglesia, rechazaba la existencia del purgatorio y el celibato entre el clero.

El calvinismo

 En Francia surgió el reformador Juan Calvino, quien difundió sus ideas desde Ginebra, Suiza. Calvino proclamó la doctrina de la predestinación, según la cual Dios otorgaba la salvación a algunos y la negaba a otros, sin que las obras terrenales pudieran modificar esta decisión. Como concluyeron que no se podía conocer el designio divino, los burgueses más exitosos vieron en sus riquezas el signo de haber sido elegidos por Dios, por lo cual esta doctrina se expandió rápidamente entre la burguesía en ciudades y en naciones fuertemente comerciales como los Países Bajos, Escocia y parte de Francia. La doctrina calvinista también prohibía todo culto a las imágenes y se apegaba rigurosamente a la Biblia.

El anglicanismo

En Inglaterra, la reforma se dio a partir de una disputa entre el rey Enrique VIII y el papa Clemente VII, pues este último no autorizó que el rey se divorciara de su esposa Catalina de Aragón. Ante esta situación, en 1534 Enrique VIII desconoció la autoridad del Papa, se proclamó jefe de la Iglesia de Inglaterra, se divorció para casarse con Ana Bolena, y promulgó la Ley de Supremacía, con la cual la Iglesia quedaba subordinada a la corona inglesa y le entregaba todos sus bienes. La nueva Iglesia Nacional Anglicana, mezcló elementos de la doctrina católica y el calvinismo, por ejemplo, sostuvo la supremacía de las Sagradas Escrituras, dio preeminencia a los sacramentos del bautismo y la eucaristía, por ser instituidos por Cristo, pero aceptaba los otros cinco establecidos por la Iglesia. Además, no rechazó las imágenes de Cristo, la Virgen o los santos, sino que las aceptó como parte del culto, mas no como objetos de culto en sí.


La Contrarreforma

Ya desde antes del inicio de la reforma protestante, en el interior de la Iglesia católica había sectores que consideraban necesaria una renovación religiosa con el objetivo de frenar los efectos de la reforma, y recuperar la fuerza política y religiosa perdida, los máximos jerarcas de la Iglesia católica promovieron un movimiento llamado la Contrarreforma. Este inició con el Concilio de Trento, y generó instrumentos para defender la doctrina católica como la Inquisición y la instauración de nuevas órdenes religiosas.

El Concilio de Trento

El Concilio de Trento fue una asamblea de la Iglesia católica en la que se reunieron los obispos para tratar asuntos relacionados con la doctrina y la fe. Fue convocado por el papa Paulo III en 1545 y finalizó sus reuniones en 1563. En Trento, la Iglesia católica reafirmó sus principales dogmas, ratificó la supremacía de la Biblia, como texto inspirado por Dios, mantuvo la exclusividad en su interpretación, defendió la tradición cristiana y los siete sacramentos. También se reafirmó que las buenas obras, junto con la fe, encaminaban al hombre hacia la salvación, y se confirmó la supremacía del Papa. En cuanto a la organización interna de la Iglesia, se hicieron algunos ajustes al comportamiento del clero:

*      Se estableció que los obispos debían residir en sus diócesis y visitar sus parroquias.

*      Se obligó a los cardenales y obispos a dar cuenta a Roma de sus privilegios y beneficios materiales, para evitar la acumulación de bienes.

*      Se crearon seminarios para la formación de los sacerdotes

*      Se estableció un catecismo que reuniera la doctrina católica

Por último, en el Concilio se repuso el valor de las indulgencias y del purgatorio, así como el culto a la Virgen y los santos.

La Inquisición y las órdenes religiosas

Con el fi n de dar más fuerza a las reformas impulsadas en el Concilio de Trento, la Iglesia se valió de dos instrumentos para atacar a las herejías: la Inquisición y la Congregación del Índice. Con la primera, se estableció un Tribunal que debía juzgar a todos los cristianos, e incluso a judíos y musulmanes, para verificar que sus creencias se ajustaran a la doctrina católica. Con el segundo, se elaboró un listado o índex de libros prohibidos, que se consideraban contrarios a los principios católicos, y que por lo tanto, no debían ser leídos por los fieles. Otra consecuencia de la Contrarreforma fue la reorganización y la fundación de nuevas órdenes religiosas. Se destacó la Compañía de Jesús, una orden fundada por Ignacio de Loyola en 1534, la cual hizo énfasis en la obediencia al Papa y en la formación religiosa y cultural de sus miembros, los cuales emprendieron una intensa actividad catequista, misionera y educativa. Los jesuitas actuaron con una férrea disciplina de estilo militar.



Las guerras de religión

Los cambios religiosos producidos por la reforma protestante, tenían de fondo también una lucha por el poder político y económico. Muchos de los príncipes que adoptaron los nuevos credos, lo hicieron motivados por la oportunidad de apoderarse de los bienes y riquezas de la Iglesia católica en sus territorios, y alcanzar un mayor grado de autonomía política. Esta situación generó sangrientos enfrentamientos entre creyentes católicos y protestantes.

Francia

 En este país, una corriente calvinista denominada los hugonotes, fue adquiriendo cada vez más adeptos, en detrimento de la mayoría católica. En 1562, la tensión acumulada entre los dos grupos religiosos, estalló en una violenta guerra religiosa, en la cual tomaron partido España, apoyando a los católicos, e Inglaterra y los Países Bajos, apoyando a los protestantes. Fue tan violento el enfrentamiento, que en la conocida noche de San Bartolomé, en agosto de 1572, fueron asesinados entre 2.000 y 3.000 hugonotes. Los conflictos se intensificaron en el gobierno de Enrique III, aliado de los protestantes, quien ascendió al trono en 1574. Los católicos (reunidos en la Liga Santa), con el apoyo de suizos, italianos y españoles, promovieron el asesinato del rey. Esto llevó al trono a Enrique IV, también de tendencia protestante. Sin embargo, para solucionar los conflictos políticos y religiosos, el rey tomó una audaz medida: se convirtió al catolicismo. En 1598 promulgó el Edicto de Nantes, que estableció una relativa tolerancia religiosa. Si bien la Corona y la mayor parte de la población se mantuvieron en el culto católico, a los protestantes se les garantizó la libertad de profesar sus creencias en algunas regiones del reino. Por otra parte, los calvinistas obtuvieron algunos privilegios políticos pero se les prohibió celebrar su culto en París. De esta manera, Francia fue solucionando sus conflictos religiosos hasta llegar a convertirse en la nación predominante durante el siglo XVII.

Los Países Bajos y Europa central

En los Países Bajos también se presentaron múltiples enfrentamientos, ya que la mayoría de sus ciudades adoptaron las enseñanzas de Calvino, aunque pertenecían a los dominios de la España católica. Con el ascenso de Felipe II al trono español, se enviaron tropas para aplacar a los protestantes y reprimir algunos ataques a iglesias católicas en la región de Flandes. Tras varios años de luchas, y la participación de Inglaterra a favor de las provincias holandesas, además de una España envuelta en varias guerras, se pactó una tregua en 1609, que dio la libertad a Holanda. En los reinos de Alemania, también se presentaron enfrentamientos entre católicos y protestantes. Un primer momento se selló en 1555 con la Paz de Augsburgo, la cual reconoció la libertad religiosa a los príncipes luteranos. Sin embargo, nuevas tensiones religiosas y las luchas por el poder y la sucesión dinástica en varios territorios del Sacro Imperio Germánico, llevaron a que se desatara en 1618 la Guerra de los Treinta Años, en la cual participaron todas las potencias europeas, y que concluyó con el Tratado de Westfalia en 1648.